Description
«He querido pintar la vejez y mi vejez avanzando, desde muchos ángulos, culturales, vitales, cotidianos, incluso observando las calles y gentes de mi barrio madrileño. La vejez se repite porque es el solo tema. Pero soy y he sido abogado, enamorado, defensor de la juventud. Por eso (y por contraste) las pinceladas juveniles pretenden mostrar que, solo aferrado a la pasión, al arrecho y al entusiasmo de la juventud y con juventud, logras que no se arrugue el alma. El cuerpo es torpe y sin gracia, pero el corazón que ama el exceso joven, sigue ardiendo en la vieja llama. El deseo como fármaco. Amo la juventud y detesto la vejez, ni bella, ni noble ni sagrada».






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